"La Fe mueve montañas". Esta es una frase muy poderosa que desafortunadamente ya se ha convertido en una frase hecha y que con frecuencia no le damos el significado que tiene.
Cuando tenemos un problema y alguien nos recuerda que hay que tener fe, muchas veces hasta nos molesta, porque parciera que nos está diciendo: deja de pensar, deja de buscar soluciones, deja de ser responsable y olvídate del asunto. Pero nosotros queremos resolver ese problema, de cualquier forma.
¿Qué es la fe? La fe es la certeza de que lo que deseamos, ya lo tenemos. Si en este momento estás pasando por un problema de pareja, de salud, financiero o emocional, detente un poco...y date cuenta que hay "alguien" dentro de ti que no está enfermo, no está preocupado, no está nervioso. Percibe la paz que hay dentro de ti, ahí está Dios.
Respira profundo tres veces, relaja los músculos de tu cuerpo. Siente cómo la paz, la bondad y la abundancia divina colman cada una de las células de tu cuerpo. Percibe la corriente de amor divino, en la que sólo tienes que soltarte, dejarte llevar.
Dios, el campo de todas las posibilidades, tu Fuente de Bienestar, siempre te dará todo lo que deseas, si tú no te resistes. Te estás resistiendo cuando crees que tú tienes que decir cómo se debe solucionar tu problema: que las personas hablen o digan lo que tú consideras que es correcto, que te pague determinada persona para que tengas el dinero que quieres, que algo o alguien cambie para que tú dejes de sentirte nervioso, enojado o preocupado.
Pide lo que quieres, abandónate a tu Fuente y recibe con agradecimiento y felicidad. Piensa cómo es actuar, pensar y sentirte con la certeza de que ya está lo que quieres. Relájate, el poder está dentro de ti, el poder está en tu esencia divina, el poder está en Dios.
Solamente necesitas fe del tamaño de una semilla de mostaza.
Te envío un abrazo cariñoso,
Lule Villa de Jiménez.
grupo.dharma7@gmail.com
luledharma@gmail.com
http://pensarparacrear-dharma.blogspot.com/
Dharma Desarrollo Personal te proporciona el conocimiento y las prácticas para dirigir tu pensamiento hacia lo que deseas obtener.
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martes, 25 de agosto de 2009
lunes, 11 de mayo de 2009
BUSCA Y ENCONTRARÁS
Todos hemos tenido problemas o circunstancias adversas que parecen no querer irse de nuestra vida o que aparecen y desaparecen, para volver a presentarse, como si obedecieran a un ciclo predeterminado.
Si tú tienes alguna dificultad que parece no querer irse, como algún problema de salud, problemas de dinero, problemas de relaciones familiares, con amigos o con tu pareja, o problemas para encontrar un trabajo adecuado para ti, un trabajo que te guste, entonces, te pido que te detengas unos minutos a reflexionar.
Si tú quieres cocinar algo, por ejemplo, un arroz a la mexicana, pero no sabes cómo hacerlo, lógicamente buscarías a alguien que sepa cómo hacerlo y le pedirías que te dijera cómo. Tal vez apuntes la receta –los ingredientes y el procedimiento- y te pondrías a hacerlo. Probablemente no te salga muy bien la primera vez que lo hagas, pero como tu intención es hacer un arroz a la mexicana delicioso, encontrarás en la televisión algún programa en el que hablen de ese platillo en particular, encontrarás una vieja receta de la abuelita o escucharás a alguien hablar del arroz a la mexicana en una reunión. El deseo de adquirir un nuevo conocimiento atraerá a tu vida a las personas, las cosas y las circunstancias a través de las cuales, lo obtendrás.
Veamos una situación un tanto absurda: tú quieres cocinar un arroz a la mexicana; frecuentemente dices “yo quisiera cocinar un arroz a la mexicana…pero no sé cómo”, “sí quiero, pero no sé”. Entonces, cuando en una reunión la conversación se centra en ese platillo en particular, tú dices “cómo me gustaría saber hacerlo, pero no sé cómo hacerlo”. Una amiga se ofrece para enseñarte, pero tú contestas: “de verdad, yo sí quisiera, pero no tengo tiempo”, “de verdad, yo sí quisiera hacer un arroz a la mexicana, pero me faltan recursos, no tengo dinero para comprar los ingredientes, no tengo una cacerola adecuada…no sé, no puedo, tal vez, algún día”.
Este ejemplo es bastante simple, porque tú puedes vivir normalmente si sabes hacer arroz a la mexicana o si no sabes. Pero cuando hablamos de problemas y situaciones que te hacen sentir infeliz, fracasado, poco amado, desdichado o impotente, deberás darte cuenta que tal vez has tenido la misma actitud: “Si…pero”, “Lo haría…si no fuera por…”
Si tú de verdad quieres aprender cómo mejorar tu estado financiero, tu relación familiar, tu estado de salud, tu situación laboral, deberás buscar…porque EL QUE BUSCA, ENCUENTRA.
Para obtener algo, no basta con desearlo mucho. Necesitas buscar el conocimiento que requieres, necesitas dedicarle un poco de tiempo y dinero para aprender, necesitas practicar y ensayar. Tal vez no sea suficiente un libro, un curso, un artículo, una conversación.
Lo primero que deberás hacer es cambiar tu pensamiento. Si te falta dinero frecuentemente, tienes deudas y te has ubicado como una persona que sufre pobreza, desde luego, encuentras en la televisión todos los temas que refuerzan tu creencia: “se están perdiendo empleos”, “cada vez hay más pobres”, “estamos en crisis”, “la situación está muy difícil”. Encuentras personas que dicen lo mismo, lees artículos en el periódico que hablan de lo mismo. Y…¿qué piensan tus amigos? Seguramente tus amigos comparten tu forma de pensar.
Cuando decides cambiar tu pensamiento, decides buscar la información que apoye tu propósito: tener un estado financiero saludable. Si ese es tu propósito, defines entonces tu intención: “yo quiero tener un estado financiero saludable y voy a buscar y encontrar la información que necesito para lograrlo”.
Deberás hacer, entonces, un pequeño esfuerzo en tus hábitos. Si decides ir al curso “Crea tu Realidad”, que estamos por comenzar, o si decides ir al curso de educación continuada “Pensar para Crear”, deberás proponerte dedicarle un par de horas a la semana para acudir al curso, deberás apartar una pequeña cantidad de dinero para invertir en tu preparación y deberás estar dispuesto a practicar durante la semana. Irás obteniendo la información y adquirirás el conocimiento poco a poco. Tus temas de conversación cambiarán poco a poco, tus preferencias en cuanto a lecturas o programas de televisión, cambiarán y tu realidad financiera, cambiará.
Es cuestión de elegir: me voy a tomar un café con un amigo que me ayuda a reforzar mis creencias actuales –lo cual es bastante cómodo- o me voy al curso “Pensar para Crear” o “Crea tu Realidad”. Acudir al curso tal vez te significará un poco de incomodidad porque cambiará tus rutinas diarias: invertir menos de 10 pesos diarios para tu preparación, invertir un par de horas a la semana para acudir al curso, invertir tiempo todos los días para hacer tus prácticas, cambiar el tiempo que le dedicas tal vez a la televisión para leer un libro o escuchar un audio-libro que te ayuden a crear nuevas redes neuronales, nuevos pensamientos y nuevas realidades.
Cambia el miedo a las epidemias financieras, de salud, de desánimo. Cámbialo por un poco de esperanza y optimismo aprendiendo algo nuevo, aprendiendo un método de pensamiento que te ayudará a resolver ese problema o circunstancia que te hace sentir mal. Tú puedes cambiar tu realidad. Nunca la va a cambiar el gobierno de tu país o las políticas de los gobiernos mundiales.
Tú puedes cambiar tu realidad con sólo una decisión.
Te envío un gran abrazo,
Lule Villa.
Si tú tienes alguna dificultad que parece no querer irse, como algún problema de salud, problemas de dinero, problemas de relaciones familiares, con amigos o con tu pareja, o problemas para encontrar un trabajo adecuado para ti, un trabajo que te guste, entonces, te pido que te detengas unos minutos a reflexionar.
Si tú quieres cocinar algo, por ejemplo, un arroz a la mexicana, pero no sabes cómo hacerlo, lógicamente buscarías a alguien que sepa cómo hacerlo y le pedirías que te dijera cómo. Tal vez apuntes la receta –los ingredientes y el procedimiento- y te pondrías a hacerlo. Probablemente no te salga muy bien la primera vez que lo hagas, pero como tu intención es hacer un arroz a la mexicana delicioso, encontrarás en la televisión algún programa en el que hablen de ese platillo en particular, encontrarás una vieja receta de la abuelita o escucharás a alguien hablar del arroz a la mexicana en una reunión. El deseo de adquirir un nuevo conocimiento atraerá a tu vida a las personas, las cosas y las circunstancias a través de las cuales, lo obtendrás.
Veamos una situación un tanto absurda: tú quieres cocinar un arroz a la mexicana; frecuentemente dices “yo quisiera cocinar un arroz a la mexicana…pero no sé cómo”, “sí quiero, pero no sé”. Entonces, cuando en una reunión la conversación se centra en ese platillo en particular, tú dices “cómo me gustaría saber hacerlo, pero no sé cómo hacerlo”. Una amiga se ofrece para enseñarte, pero tú contestas: “de verdad, yo sí quisiera, pero no tengo tiempo”, “de verdad, yo sí quisiera hacer un arroz a la mexicana, pero me faltan recursos, no tengo dinero para comprar los ingredientes, no tengo una cacerola adecuada…no sé, no puedo, tal vez, algún día”.
Este ejemplo es bastante simple, porque tú puedes vivir normalmente si sabes hacer arroz a la mexicana o si no sabes. Pero cuando hablamos de problemas y situaciones que te hacen sentir infeliz, fracasado, poco amado, desdichado o impotente, deberás darte cuenta que tal vez has tenido la misma actitud: “Si…pero”, “Lo haría…si no fuera por…”
Si tú de verdad quieres aprender cómo mejorar tu estado financiero, tu relación familiar, tu estado de salud, tu situación laboral, deberás buscar…porque EL QUE BUSCA, ENCUENTRA.
Para obtener algo, no basta con desearlo mucho. Necesitas buscar el conocimiento que requieres, necesitas dedicarle un poco de tiempo y dinero para aprender, necesitas practicar y ensayar. Tal vez no sea suficiente un libro, un curso, un artículo, una conversación.
Lo primero que deberás hacer es cambiar tu pensamiento. Si te falta dinero frecuentemente, tienes deudas y te has ubicado como una persona que sufre pobreza, desde luego, encuentras en la televisión todos los temas que refuerzan tu creencia: “se están perdiendo empleos”, “cada vez hay más pobres”, “estamos en crisis”, “la situación está muy difícil”. Encuentras personas que dicen lo mismo, lees artículos en el periódico que hablan de lo mismo. Y…¿qué piensan tus amigos? Seguramente tus amigos comparten tu forma de pensar.
Cuando decides cambiar tu pensamiento, decides buscar la información que apoye tu propósito: tener un estado financiero saludable. Si ese es tu propósito, defines entonces tu intención: “yo quiero tener un estado financiero saludable y voy a buscar y encontrar la información que necesito para lograrlo”.
Deberás hacer, entonces, un pequeño esfuerzo en tus hábitos. Si decides ir al curso “Crea tu Realidad”, que estamos por comenzar, o si decides ir al curso de educación continuada “Pensar para Crear”, deberás proponerte dedicarle un par de horas a la semana para acudir al curso, deberás apartar una pequeña cantidad de dinero para invertir en tu preparación y deberás estar dispuesto a practicar durante la semana. Irás obteniendo la información y adquirirás el conocimiento poco a poco. Tus temas de conversación cambiarán poco a poco, tus preferencias en cuanto a lecturas o programas de televisión, cambiarán y tu realidad financiera, cambiará.
Es cuestión de elegir: me voy a tomar un café con un amigo que me ayuda a reforzar mis creencias actuales –lo cual es bastante cómodo- o me voy al curso “Pensar para Crear” o “Crea tu Realidad”. Acudir al curso tal vez te significará un poco de incomodidad porque cambiará tus rutinas diarias: invertir menos de 10 pesos diarios para tu preparación, invertir un par de horas a la semana para acudir al curso, invertir tiempo todos los días para hacer tus prácticas, cambiar el tiempo que le dedicas tal vez a la televisión para leer un libro o escuchar un audio-libro que te ayuden a crear nuevas redes neuronales, nuevos pensamientos y nuevas realidades.
Cambia el miedo a las epidemias financieras, de salud, de desánimo. Cámbialo por un poco de esperanza y optimismo aprendiendo algo nuevo, aprendiendo un método de pensamiento que te ayudará a resolver ese problema o circunstancia que te hace sentir mal. Tú puedes cambiar tu realidad. Nunca la va a cambiar el gobierno de tu país o las políticas de los gobiernos mundiales.
Tú puedes cambiar tu realidad con sólo una decisión.
Te envío un gran abrazo,
Lule Villa.
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